Cómo diseñar un plan de acción

Crea tu plan

Vamos a recordar las fases del cambio que hemos visto con anterioridad:

Cómo puedes observar ya has realizado las dos primeras fases del proceso de cambio. Has realizado un diagnóstico de tu situación, has tomado las decisiones pertinentes y ahora toca idear un plan para posteriormente ejecutarlo. Todo aquel que quiera pasar a la acción y hacerlo de forma efectiva, necesita concretar un plan.

En este tema te enseñaremos diferentes herramientas para que puedas diseñar tu plan y puedas conseguir las metas que te has marcado.

Antes hemos hablado de metas y de objetivos. Cuando hablamos de tus metas es importante tener en cuenta que éstas pueden no ser adecuadas para ti. Si no son adecuadas, cumplirlas va a ser un trabajo demasiado duro, que te llevará a tirar la toalla o a diferentes problemas de salud.

Es importante valorar cuáles son nuestros recursos, con aquellos que contamos para actuar y mantener esa conducta. Lo ideal es que las metas se adecuen a los recursos de los que dispones (tiempo, dinero, capacidad, etc).

Parte práctica

Revisa tus metas futuras. Analízalas desde un punto de vista realista, teniendo en cuenta los recursos de los que dispones y que te harán falta para consolidarlas.

Ahora tienes que responder:

¿Cuál es tu meta? ¿Qué necesito para cumplirla? Responder a esta última pregunta es lo que te ayudará a determinar el nivel de la misma.

¿Cuál sería su nivel mínimo y su nivel máximo?

¡Busca el nivel óptimo! Redefine tu meta para que sea óptima.

Es importante que flexibilices tus metas. Puede ser que al revisarlas hagas modificaciones importantes o por el contrario, que ya las veas como óptimas.

La rueda de la vida

¿Qué es la rueda de la vida?

Vamos a explicar la rueda de la vida, en la que estaba inspirado el ejercicio de las metas que hemos visto antes.

La rueda de la vida es un círculo dividido en secciones donde cada sección representa un área de la vida. Cada uno puede pintar su rueda de la vida tan bonita como quiera. Las hay en blanco y negro, de colores, con dibujos y algunas son verdaderas obras de arte, sólo tienes que darte una vuelta por Google Imágenes para ver algunos ejemplos.

Verás que hay modelos con más etiquetas que otros, pero el estándar son de 8 a 12 áreas.

Aquí vamos a trabajar con 8 áreas de tu vida. Las etiquetas que vamos a utilizar aquí son:

  1. Salud: ¿Estás contento con tu fortaleza física y mental?
  2. Situación Económica: ¿Estás contento con el dinero que tienes?

3.Carrera Profesional: ¿Qué grado de satisfacción tenemos con el trabajo que realizamos?

  1. Pareja y amor: ¿En qué medida hay armonía en tu vida sentimental?
  2. Entorno Social y familia: ¿Estamos contentos con nuestros círculos sociales?
  3. Diversión y ocio: ¿Estás contento con el tiempo libre que tienes y lo que haces en él?
  4. Desarrollo Personal: ¿Te sientes realizado con lo que estás haciendo?
  5. Hogar: ¿Te gusta dónde vives?

Utilizar esta rueda es muy sencillo y muy útil vara ver de forma gráfica como están las diferentes áreas de tu vida.

En los procesos de Coaching es típico hacer la rueda de la vida al inicio y al final del proceso, para ver los cambios que ha conseguido el cliente. Una práctica muy recomendable para tu desarrollo personal sería hacer este ejercicio una vez al año.

¿Para qué sirve la rueda de la vida?

La rueda de la vida es una herramienta que se utiliza para tener una visión general de la vida de una persona. Sirve para identificar desequilibrios entre las diferentes áreas. Una puntuación muy baja en un área respecto a otras, hace que la rueda no gire bien, que se enganche y termine arrastrando el resto de áreas.

Ser consciente de las áreas con una puntuación baja, te informa sobre dónde es más adecuado que trabajes. Una vez conocida esta área, sería adecuado definir cómo mejorarla.

Parte práctica

Primero debes preguntarte a ti mismo/a:

¿Cómo está cada área de mi vida en este momento? y asignarle una puntuación de 1 a 10. La puntuación de cada área la debes poner tú en función de tus criterios.  No debes guiarte por las opiniones de los demás ni debes intentar cumplir expectativas de otros. Es tu momento: es la rueda de tu vida.

Una vez tengas todas las puntuaciones, represéntalo en la rueda de la vida y conecta todos los puntos para tener una representación gráfica.

plan de acción?

Un plan de acción se basa en una presentación resumida de las tareas que deben realizarse con el fin de lograr un objetivo.

Un plan de acción nos ayuda a convertir nuestros sueños en realidad. Es un modo de asegurarnos de que nuestra visión anhelada o futura se concrete en acciones. En él se describe el modo en el que se deben emplear las estrategias para el alcance de los objetivos y por ello se desarrolla  un número de pasos de acción o cambios a realizar.

El plan de acción que vamos a desarrollar debe responder a las siguientes preguntas: Qué, cómo y cuándo.

Alcanzar una meta es trasladarte del punto en el que estás al punto que quieres llegar. Al igual que un desplazamiento físico, llegar a una meta requiere de un plan para movilizarse:

  • ¿Cómo te vas a desplazar?
  • ¿Cuándo vas a llegar?
  • ¿Quién te va a acompañar?
  • ¿Qué obstáculos podrías encontrar?
  • ¿Te has perdido antes en el camino?
  • ¿Qué pasa si no llegas?

Parte práctica

Ahora responde a las siguientes cuestiones correspondientes a las 8 áreas de tu vida. Puedes usar la misma tabla que hemos visto (la puedes volver a imprimir). Si ya la has hecho antes te será fácil responder.

Recuerda tu visión, aquello que quieres conseguir, dónde quieres llegar. Piensa porque lo quieres, cuando ves factible que tenga lugar y que roles debes llevar a cabo para conseguirlo. Es importante que pienses en cada una de las cuestiones. Esto debes hacerlo para cada una de las áreas de tu vida.

 

Es importante que después de realizar este ejercicio, reflexiones sobre todo lo que has aprendido hasta el momento. Una vez llegues al punto presente, piensa en tu rueda de la vida y en el plan de acción que has ideado para equilibrarla.

Anota tus reflexiones.

¿Cuáles son tus recursos?

En el último apartado has diseñado tu plan de acción. En él has definido cuál es tu objetivo en cada área de tu vida, por qué es importante para ti, cuando ves factible o adecuado que se de ese cambio y qué debes hacer para conseguirlo.

Ahora toca pensar en los recursos que tienes y de los que puedes disponer. Intenta ser creativo a la hora de listarlos y piensa en elementos que puedan suplir a otros.

¿Cuáles son tus recursos para conseguir tu visión?

Parte práctica

Apunta tus recursos en cada una de las áreas de tu vida. Piensa 3 recursos para cada una de ellas.

Área 1- Salud (anota 3 recursos)

Área 2- Situación económica (anota 3 recursos)

Área 3- Carrera profesional (anota 3 recursos)

Área 4- Pareja y amor (anota 3 recursos)

Área 5- Entorno social y familia (anota 3 recursos)

Área 6- Diversión y ocio (anota 3 recursos)

Área 7- Desarrollo personal (anota 3 recursos)

Área 8- Hogar (anota 3 recursos)

 

Crea una estructura de soporte

Un bonito sueño y un plan de acción detallado para alcanzarlo no basta. Con el tiempo vas perdiendo el entusiasmo y vas dejando atrás lo que en otro momento fue importante para ti.

Por eso es indispensable que crees una estructura de soporte que te recuerde tus propósitos, te levante cuando estés a punto de caer, te premie por tus avances y te evite caer en la tentación de abandonar.

Busca personas que te apoyen en tu meta, usa recordatorios para mantenerla en mente y mantén una actitud positiva.

Revisa tu plan de acción y modifícalo si lo ves conveniente.

El plan de acción que te traces no está grabado en piedra. Es posible que cosas que consideras viables al principio, después requieran de más elementos o que produzcan dificultades al ejecutarlas. También es posible encontrar nuevas ideas o personas que puedan contribuir y te aligeren la carga.

Si ocurre alguna de estas situaciones, vuelve a tu estrategia y modifica tu plan hasta que todo fluya.

 

Las prisas nunca son buenas. No intentes correr demasiado. La clave es seguir un ritmo suave  y no pararse.

Lo importante no es ganar, sino disfrutar del juego. No entres en una maratón por lograr las metas a una velocidad que después no podrás mantener.

Trabaja a un ritmo que sea sostenible a largo plazo y que no te deje exhausto después de unos días. De lo contrario, lo único que vas a lograr es cogerle manía a tu meta.

 

Aquí tienes tu plan de acción

Llegados a este punto, podemos concluir que ya tienes un plan de acción. Has diseñado una ruta, con los pasos intermedios hasta la meta para conseguirla. Piensa en ese camino por el que estás andando y por el que vas a seguir.

¿Hasta este punto qué has conseguido?

  1. Tienes una visión clara en cada área de la vida
  2. Ya sabes por qué es importante para ti
  3. Conoces los roles que debes desempeñar en cada una de las áreas
  4. Sabes los recursos que necesitas para cumplir tu meta final
  5. Has diseñado pequeñas metas para avanzar

Ahora debes poner el plan en acción. No hace falta empezar haciendo grandes cosas, con una simple acción ya es suficiente. Y es que cada pequeño paso que des, por inercia, te llevará a otro.

Es hora de pasar a la acción. Anota en el siguiente cuadro cuáles son tus metas y submetas. Puedes usar el plan de 1 año para tu meta final (si es posible alcanzarla en este tiempo) y el plan trimestral para tus submetas.  Es el mismo tipo de tablas con el que hemos estado trabajando.

Descárgalo aquí: Tabla Plan anual y trimestral Curso neuromarketing, objetivos y mentalidad

Recuerda, será tu guía.